Una carta para mi persona

Image for post
Image for post
El fin de una década

Hoy cumplo 28 años, y suena más largo que cumplir 27. Reflexionando sobre el tema, sobre lo que ha sido mi vida, me he dado cuenta que mi memoria es selectiva. No por un mal funcionamiento, sino por capricho.
Recuerdo situaciones y comentarios sin ningún hilo argumental que los una. Solo situaciones al azar. Tener una memoria selectiva te da material para contar anécdotas divertidas pero a la larga trae más desventajas que ventajas. No poder revivir las emociones que sentí en los momentos más importantes de mi vida, peor aún, revivir a cada rato recuerdos que no quieres.
Pero al final aferrarse a los recuerdos es algo totalmente efímero, genera más amargura a la final.

Image for post
Image for post
El infinito

Toda persona ha sentido en algún momento querer viajar al pasado para advertirle a su versión más joven de las consecuencias de sus acciones.

Cambiar una (in)decisión gracias a la madurez adquirida por los años.

Pero igual hay que considerar y apreciar, gracias a las nefastas consecuencias de cada mala decisión que tomaste fue que adquiriste la madurez que tienes ahora.

Tienes 28, te alejas cada vez más de los 20 para acercarte a los 30. Ya no tienes 20, técnicamente ya se puede decir que tienes 30. Ya estás en el minuto 85 de la década de los 20.
Cada vez que te miras al espejo, notas como los años hacen mella en ti. Aunque tu cerebro trate de negarlo, ves cada arruga y cada cana aparecer.

Temes ser más metódico a la hora de observar tu cuerpo, que ya no demuestra juventud. Los signos de la adultez, como hecho pleno, ya están ahí, y es difícil aceptarlo.
Si algo genera la vejez, es incertidumbre. Ya no eres un chico que puede lanzarse al vacío, ahora tienes que pensar. Ya no tienes la seguridad de hierro que tenías antes, si alguna vez la tuviste, ahora tienes responsabilidades que cumplir. Responsabilidades que se convierten en obstáculos a la hora de tomar decisiones arriesgadas.

Image for post
Image for post

No sabes en que que momento pero las responsabilidades se convierten en miedos, excusas, para no aventurarte.
Es difícil superar el miedo a perder cuando se nos empuja a la victoria. Tienes la sabiduría de entender que perder en una aventura arriesgada, no es necesariamente mala. Una derrota es mala solo si no logras aprender nada de ella.
El miedo irracional de perder, que se te ha inculcado desde pequeño, es el verdadero enemigo a vencer.
Entre muchos miedos a vencer, el primero debe ser el superar la aversión a la vejez, el rechazo a la idea de perder la juventud física. Valorar cada periodo de vida por sus méritos, necesidades y aspectos propios. Se que se acercan los 30, en vez de hacer un lamento de ello, abrazar esa década con entusiasmo y aplicar la sabiduría aprendida en los 20.
Aceptar cada cicatriz, tanto física como emocional, como un símbolo de lo que te has enfrentado y te ha hecho caer, para levantarte después.

Recuerda: “Un caballero que tenga una armadura brillante, es un caballero que nunca ha probado su armadura en batalla”.

Image for post
Image for post

Sé que es un deber moral tratar de ser la “mejor” versión de si mismo pero eso no implica desconocer que la vida avanza y tiene efectos en ti. Debido a esa fascinación mía sobre el “orientalismo” he podido ver dos teorías que pueden ser opuestas ir de la mano.
En la cosmogonía japonesa. En la visión del universo del existencialismo japonés se entiende que no se puede ser perfecto, pero porque no intentarlo. Cada cosa que hagamos, emprendamos o nos dediquemos tratarlo de hacer lo más perfecto posible.
Mejorar con cada acto, con cada paso.
Inclusive, cuidar nuestros cuerpos, sabemos que no son perfectos, pero porque no intentar que lo sean. Sabemos que nuestras emociones -y raciocinio- no son perfectos, pero porque no intentar que sean perfectos.
Alcanzar un estado ideal de “perfección” pero aceptando el wabi-sabi, la aceptación de lo que es transitorio. Este es un concepto de belleza ideal, en el cual, entiende la belleza como algo imperfecto e incompleto.
Wabi — Sabi toma en cuenta tres conceptos fundamentales: nada es eterno, nada está acabado, nada es perfecto.
La palabra “sabi” nos habla de la aceptación del paso del tiempo, apreciar todos esos síntomas del desgaste que el tiempo puede producir en personas u objetos. Aceptar las consecuencias del desgaste del tiempo sobre ti, para buscar la perfección según en la transición de tiempo en que te encuentres.
Es duro encariñarse con esos signos de la vejez que pesan en ti, pero hay aprender apreciarlos.
Aceptar el hecho que la juventud está dando sus últimos respiros de vida, para poder aceptar la versión adulta de lo que eres.
Aceptar el pasado y lo que has vivido, es aceptarte a ti mismo y lo que eres.
Aceptar tu pasado, implica no solo valorarlo por el número de victorias que has tenido, es valorarlo por todas las veces que has caído y has logrado levantarte. Aceptar que debemos olvidar esa imagen de lo que quisimos ser y no fuimos.
Ha pasado un año entero desde que reflexione seriamente sobre cada uno de los acontecimientos de mi vida, desde que tuve consciencia hasta los 27.

Un año más tarde, analizando todas las experiencias que tuve, llegue a la siguiente conclusión:

Cada año que pasa es un curso de aprendizaje progresivo, con resultados imperceptibles a veces, agotador y doloroso. Pero cada vez que te levantas a enfrentarte un día nuevo, es una lección aprendida, y un triunfo de la perseverancia.

Vivir cada día es una forma discreta de madurar y aprender, pero te da ideas concretas sobre cada aspecto de la vida que debes tomar en cuenta ahora en adelante. Solo tienes que estar atento.
La vejez es inevitable, aunque no lo tengas en mente, morir también es inevitable. Puedes morir en cualquier momento por cualquier causa. Recordar el hecho de que vas/vamos a morir, más que deprimirnos, debe ser un aliciente para superar nuestros miedos. Una excusa para valorar lo que tenemos y agradecer por ello.
Tu cuerpo es todo lo que tienes, por ello hay que cuidarlo, haz ejercicios. Quizás sea psicológico pero si no estoy activo físicamente no puedo confiar en mis decisiones o emociones. Escribe todas las ideas que tengas, ten un diario de tus vivencias.
Escribir es una forma de organizar tus ideas y medir los que has aprendido en tu vida diaria.
Eres moldeado por la gente que te rodea, elige y cuida tus amistades. No dudes de exigir lo que quieres, eso te obliga a definir lo que quieres en primer lugar, y te obliga a moverte en busca de lo que quieres. Y hablando de mover, cada vez que puedas usa las escaleras y camina.
Busca situaciones en las cuales te sientas presionado y nervioso, así sabrás que estas saliendo de tu zona de confort. Aparte, saldrás fortalecido de la experiencia. Ante todo hay que ser claro y directo cuando hables con otras personas. Así evitas/resuelves malentendidos. Lo que se no dice se queda sin resolver.
Si realmente quieres saber cuáles son tus prioridades, no la que consideras reales sino las verdaderas, mira en que gastas el tiempo ya que te dan una imagen real de cuáles son. Dicho esto ten en cuenta lo siguiente, absolutamente todo es mediocre, la mayoría de productos/personas/experiencias son mediocres, supera tu mediocridad natural y veras como te levantaras por encima de los demás.
Ser mediocre es fácil porque hacer algo genial es difícil. La gente prefiere el “status quo” y rechazaran el pensamiento “no conformista”. Para hacer grandes cosas, empieza pequeño y deja que los demás se sorprendan cuando triunfes.
Por ello no importa las derrotas, no importa que las gratificaciones se vean a lo lejos, no te desanimes.
Recuerda, muchas veces pesa más lo que se percibe que la realidad como tal.
La vida es corta, el mundo se mueve rápido, valora el tiempo ya que es lo único que no puedes recuperar. Para cuidar el tiempo hay que tener autocontrol, para dominarlo hay que saber que es un recurso de uso limitado. Solo lo puedes usar en ti una vez por día sino te despedazara.
Hay que ser sabio en que se invierte tu capacidad de autocontrol.

Volviendo al aspecto físico, corre. Todos los días corre, no te sentirás mas vivo que cuando corres, pregúntale a Murakami sino me crees.

Image for post
Image for post

Recalcando la parte física, se honesto y escucha tu cuerpo, sino lo haces, tu cuerpo te obligara a escucharlo. Debes ser cuidadoso con lo que comes y bebes, pero especialmente, se cuidadoso con lo que alimentas tu cerebro. Desde redes sociales, libros, música, inclusive las aplicaciones de tu celular.

Recuerda tus ideas y criterios con las cuales tomaras decisiones se alimentan de esos estímulos.
Escucha y se curioso. Para desarrollar tu madurez e inteligencia es importante que escuches a los demás, toda persona tiene algo que decir, y te ayudará a desarrollar empatía. La curiosidad es la clave para expandir la visión que tengas del mundo y derrumbar los prejuicios que tengas.
Ahora algo importante, cuando estés solo, completamente solo, pon atención de lo que haces debido a lo que haces en ese momento es lo que realmente te define como persona. Ese pensamiento debe ser la brújula para redefinirte.
Sal más a menudo, sea plazas, parques, centro comerciales. Ten contacto humano más seguido.
Haz algo diferente de lo que siempre haces. Preparar una comida, hacer un dibujo, pintar la casa, etc. No importa lo pequeño o lo grande que hagas, pero haz algo y diferente a tu rutina diaria.
Sobre todo ten fe en tus acciones y en sus resultados.
La neurosis no es una buena compañera. En cierta forma trato de controlar cada aspecto de mi vida, sin mucho resultado, por ello vivo un tormento diario. Es un circulo vicioso, mientras mas sepas que no pueden controlar más quieres hacerlo y mas lo intentas. Ese círculo vicioso me lastimo, me enfureció.
Como un vicio o una mala relación, decidí abandonar la neurosis. Comprender el hecho de que el control es una ilusión es permitirme vivir con un poco de paz y tranquilidad. Aceptado el hecho de que nada es perfecto y que todo es susceptible al fracaso.
Hay que entender que el mundo es caótico, sin sentido, sin orden y en eterna transformación.
Apelando al estoicismo, he aceptado el hecho que yo no tengo el más mínimo control de las circunstancias que me rodean, o cualquier evento al azar que pase, pero si tengo control de elegir qué actitud tomo como respuesta.
Mis actitudes y decisiones son mi entera responsabilidad. Por ello decidí este año abandonar la -falsa- diplomacia y ese instinto de evitar confrontaciones. Como dije hablar claro y directo, asumir la responsabilidad de cada palabra que diga, la responsabilidad de no reprimir mis pensamientos ni emociones.
Mi meta es obligarme a hablar en lugar de callar, a avergonzarme en lugar de disimular, a arriesgarme a sentirme fuera de lugar en vez de ser un resignado. Disfrutar el placer de desafiarme, romper con la zona de confort.

Lo mas importante, debo reírme a todo pulmón. Tenia la creencia que siendo adulto, el acto de reírse es algo personal, algo discreto. Por eso moderaba la risa y me cubría la boca con mis manos. Evitaba las carcajadas, de hecho detestaba mis carcajadas. Si algo aprendí, y se debe aplicar, es la importancia de reírse a todo pulmón. Ser libre como los niños a la hora de reír.

Llorar y reír van de la mano, ambas son formas de expresión y de creación.

Image for post
Image for post

Al final el 2014 fue un año de aprendizajes, el día que cumplo 28, espero que sea un día para celebrar una nueva etapa en la cual pueda verme de una forma distinta. Sentirme distinto.
Disfrutar mi adultez, siendo la mejor versión de mi.

Written by

Jugando a ser escritor y librepensador en mi tiempo libre. El resto de tiempo finjo que soy programador. Hay mucho para decir pero da flojera contarlo todo

Get the Medium app

A button that says 'Download on the App Store', and if clicked it will lead you to the iOS App store
A button that says 'Get it on, Google Play', and if clicked it will lead you to the Google Play store